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Cirugía Laparoscópica de la Vesícula Biliar

El dolor abdominal resultado de la enfermedad de la vesícula biliar es una de las causas quirúrgicas más comunes que lleva a los pacientes al servicio de urgencias de los hospitales. La cirugía mínimamente invasiva de la vesícula biliar es considerado el estándar en el tratamiento.

¿Cuál es la función de la vesícula biliar?

La vesícula biliar es un órgano hueco en forma de pera que se encuentra en el lóbulo derecho del hígado. La función principal de la vesícula biliar es almacenar y concentrar la bilis que produce el hígado. La bilis almacenada en la vesícula se libera al intestino como respuesta a las comidas y permite la absorción de las grasas y otros nutrientes de la dieta.

¿Por qué se forman los cálculos biliares?

La bilis se compone de agua, colesterol, ácidos biliares y sales biliares. Se cree que la formación de cálculos biliares es el resultado de un desequilibrio de las concentraciones fisiológicas de uno o más de estos componentes asociado a un defectuoso vaciamiento de la vesícula. Como resultado, la bilis puede comenzar a cristalizar y formar eventualmente piedras más grandes.

¿Necesito la vesícula biliar?

La vesícula biliar no es un órgano vital. El hígado produce aproximadamente 1 litro de bilis al día. Sólo 40-75 ml de bilis se almacenan en la vesícula biliar. Algunos pacientes pueden notar una ligera hinchazón abdominal, gases o diarrea después de la extirpación de la vesícula. Estos síntomas son por lo general de muy corta duración y desaparecen a las pocas semanas. Siempre recomendamos a los pacientes intervenidos hacer una dieta cuidadosa y sin grasas durante 2 a 4 semanas después de la cirugía.

¿Cuáles son los síntomas de tener un problema de vesícula biliar?

Los pacientes a menudo experimentan episodios intermitentes de lo que denominan "mala digestión". Puede haber una sensación de sentirse lleno o hinchado. A veces se asocian molestias en el lado derecho del abdomen. A menudo, los pacientes experimentan náuseas y vómitos. También se pueden presentar heces sueltas o diarrea. El malestar generalmente se desencadena por el consumo de comidas ricas en grasas y aceites, aunque esta no es siempre la situación. La verdad es que cualquier alimento puede producir síntomas de la vesícula biliar cuando hay cálculos biliares. Cuando se produce un “colico biliar” el dolor es mucho más intenso y aparecen náuseas y vómitos. El dolor puede desplazarse hacia el cuadrante superior derecho del abdomen y el costado derecho. Algunos pacientes también pueden experimentar molestias del hombro derecho. Durante los brotes agudos también pueden aparecer signos de infección, como fiebre y escalofríos.

¿Qué problemas causan los cálculos biliares?

El síntoma más común de la presencia de cálculos biliares (colelitiasis) es el dolor y la indigestión. El dolor puede durar minutos u horas. El dolor se produce cuando los cálculos obstruyen la salida de la bilis desde la vesícula y esta se distiende y se contrae vigorosamente para intentar evacuar su contenido.

Otra de las posibles consecuencias de la colelitiasis es la pancreatitis. En algunos casos, los cálculos pueden pasar hacia el conducto biliar común y dificultar el drenaje del páncreas en el duodeno. Como consecuencia, se produce una inflamación del páncreas. La pancreatitis puede ser una patología muy grave y debe ser siempre una indicación para extirpar la vesícula con cálculos.

En otras ocasiones, la obstrucción que producen los cálculos favorece la infección de la bilis y se produce un cuadro grave de colecistitis. Se presenta con fiebre alta, dolor y en ocasiones ictericia (color amarillo de la piel/ojos). Esto se conoce como colangitis y si no se trata de forma precoz y adecuada puede ser muy grave.

¿Cómo se diagnostican los cálculos biliares?

La mejor prueba de imagen para detectar los cálculos biliares es la ecografía. Utiliza ondas sonoras para obtener imágenes de la vesícula, el hígado y las vías biliares. Es una prueba completamente inocua y puede repetirse tantas veces como sea necesaria.

En ocasiones puede ser necesario realizar otros estudios de imagen, como la resonancia. Este estudio utiliza un contraste intravenoso que es eliminado por el hígado y la vesícula y puede ser muy útil para detectar cálculos alojados en las vías biliare.

¿Cómo se extirpa la vesícula biliar?

La técnica de elección es la colecistectomía laparoscópica.

Utilizamos 3 trócares (2 de 10 mm y uno de 5 mm). Tras visualizar correctamente la anatomía identificamos los conductos que unen la vesícula (arteria cística y conducto cístico) y los ligamos con clips de titanio. Posteriormente se libera la vesícula de su lecho hepático, se introduce en una bolsa y se extrae por uno de los puertos.

La probabilidad de conversión a un procedimiento abierto es de alrededor de 2.1%.

En nuestra Unidad contamos con experiencia en la colecistectomía laparoscópica por un solo puerto. En éste procedimiento toda la intervención se realiza a través de una sola incisión de unos 2-3 cms en el ombligo. Comparado con la técnica habitual aporta ventajas fundamentalmente estéticas (cicatriz prácticamente invisible en el ombligo).

¿Cuánto tiempo dura la cirugía?

En la mayoría de los casos la colecistectomía laparoscópica se puede realizar de forma segura en 30-45 minutos. Habitualmente en paciente es dado de alta a las 12 horas de la intervención.

¿Cómo es la recuperación tras la intervención?

Habitualmente el paciente puede realizar una vida normal a las 48 horas de la cirugía, tomando analgésicos según las molestias que presente, que suelen ser escasas.

¿Tendré que cambiar mi dieta de forma permanente tras la operacion?

Recomendamos evitar las comidas abundantes y ricas en grasas durante las primeras 2-4 semanas. Posteriormente el paciente puede hacer su dieta habitual. En ocasiones, algunos pacientes pueden experimentar hinchazón, gases o heces blandas después de la cirugía. Esto desaparece generalmente en unas pocas semanas. En el momento del alta damos a nuestros pacientes recomendaciones para prevenir o minimizar éstos síntomas.