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Cirugía Laparoscópica de la obesidad

La obesidad mórbida es una enfermedad grave y crónica. Las personas que la padecen experimentan una reducción de su calidad de vida, además de que su esperanza de vida también se ve reducida debido a las comorbilidades asociadas (enfermedades producidas o agravadas por el exceso de peso).

¿QUÉ ES LA CIRUGÍA BARIÁTRICA?

El término bariátrica viene de la palabra griega "baros" y se traduce como "peso". La cirugía bariátrica es la práctica de la cirugía que ayuda en la reducción de peso. Durante los últimos 75 años se han utilizado varias técnicas quirúrgicas para inducir pérdida de peso.

Algunos de los procedimientos iniciales se han asociado con problemas de salud graves a largo plazo y han sido completamente abandonados. Otros métodos no lograron demostrar la pérdida de peso sostenible o era muy probable la recuperación del peso perdido.

Los procedimientos que se utilizan actualmente son variaciones de los procedimientos anteriores. Hoy en día, los tres procedimientos más comúnmente realizados que han demostrado una pérdida de peso significativa, eficacia a largo plazo y un perfil aceptablemente bajo de complicaciones son:

El By-Pass gástrico en Y de Roux se considera el “gold estándar” para la cirugía de la obesidad. Este procedimiento ha demostrado una pérdida de peso importante, predecible y duradera con una baja tasa de complicaciones graves. El procedimiento contiene dos componentes básicos: restricción y malabsorción.

Restricción
Se refiere a la incapacidad de comer grandes volúmenes de alimentos. Para crear el componente de restricción se divide el estómago con instrumentos de sutura mecánica introducidos a través de los trócares creando un “reservorio” gástrico de 30-40 cc. El resto del estómago permanece en su localización aunque desconectado del tránsito de alimentos.

Malabsorción
La malabsorción se define como el efecto de limitar la capacidad del cuerpo para absorber las calorías de los alimentos, además de ciertas vitaminas y minerales. Para realizar un bypass gástrico el intestino delgado se divide aproximadamente a unos 60-70 cms del estómago. El extremo distal del intestino delgado se une al reservorio gástrico recién creado. La porción proximal del intestino delgado (todavía en conexión con el estómago ) se vuelve a conectar a unos 120-150 cms de la unión al reservorio gástrico, creando la que se denomina “asa alimentaria”. Este reordenamiento anatómico consigue que la comida y las enzimas digestivas eviten el paso por un 40-60% del intestino delgado con mayor actividad de absorción.

Pérdida de Peso
La combinación de restricción y malabsorción favorece la pérdida de peso rápido y constante. Durante los primeros 3-6 meses no es infrecuente que los pacientes pierden de 40 a 50% de su exceso de peso. En el primer año la pérdida de peso es generalmente alrededor de 50 a 60% del exceso de peso (Peso Actual-Peso Ideal).

Aproximadamente a los 2 años de la cirugía se produce una estabilización del peso, en este momento, la mayoría de los pacientes pueden haber perdido el 60-80% de su exceso de peso.

Una dieta adecuada, ejercicio físico suave pero constante y una vida activa son fundamentales para mantener el peso.

Postoperatorio
Durante el primer mes postoperatorio, nuestros nutricionistas recomendarán una dieta líquida hipocalórica e hiperproteíca. A partir del segundo mes se van introduciendo determinados alimentos sólidos para ir paulatinamente progresando a una dieta prácticamente normal con varias comidas al día en pequeñas raciones.

Insistimos en la importancia de una dieta adecuada y ejercicio físico suave pero constante, para asegurar el mantenimiento de la pérdida de peso.

Asimismo, el equipo de nutricionistas vigilará durante el postoperatorio los déficits vitamínicos y de oligoelementos que la técnica quirúrgica produce. En la mayoría de los casos se recomendará al paciente la toma diaria de un complejo vitamínico
La gastrectomía vertical (también llamada tubular por la forma del reservorio gástrico tras la intervención) ha ganado una gran popularidad en los últimos años. Este es el resultado de varios estudios a corto plazo que documentan excelentes resultados de pérdida de peso, similar a los del By-Pass gástrico. Esta técnica también ha demostrado un bajo riesgo de complicaciones graves.

La gastrectomía vertical se describió inicialmente como una parte del procedimiento de derivación biliopancreática. En algunos pacientes con obesidad extrema la derivación biliopancreática se realizaba en dos etapas. La primera etapa consistía en realizar la gastrectomía vertical, permitiendo que el paciente perdiera un peso suficiente antes de proceder con la segunda parte de la técnica, más compleja.

Muchos cirujanos observaron que los pacientes en los que se había realizado la gastrectomía vertical conseguían pérdida de peso excelente y una mejoría de las enfermedades causadas o exacerbadas por el peso (diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia...), haciendo innecesaria la realización del procedimiento completo. Estos hallazgos llevaron a los cirujanos bariátricos a considerar la gastrectomía vertical como un procedimiento quirúrgico por sí mismo. Los resultados han sido extremadamente satisfactorios.

Técnica
La gastrectomía vertical es un procedimiento puramente restrictivo. Consiste en extirpar aproximadamente el 75-80% del estómago. El segmento de estómago resecado incluye la porción del estómago con mayor capacidad de distensión y de almacenamiento de alimentos (el fundus). Se mantiene la continuidad digestiva (esófago, estómago e intestino delgado.

Los pacientes perciben la sensación de saciedad después de comer pequeñas cantidades de alimentos, y es éste el mecanismo por el cual se consigue la pérdida de peso.

Pérdida de peso
La gastrectomía vertical laparoscópica parece mostrar un perfil de pérdida de peso similar al bypass gástrico. En los primeros 6 meses muchos pacientes obtendrán un 30-40% de pérdida de exceso de peso. En un año, la cantidad de pérdida de exceso de peso oscila entre 50-60%. Entre los 18 meses y los 2 años los pacientes generalmente han logrado entre el 60-80% de pérdida de exceso de peso.

Postoperatorio
Los pacientes a los que se ha realizado una gastrectomía vertical requieren un seguimiento nutricional postoperatorio, aunque no es frecuente el déficit vitamínico o de oligoelementos, ya que esta técnica no produce malabsorción.

En cualquier caso, una dieta adecuada, el ejercicio habitual y una vida activa son fundamentales para mantener el peso. Los pacientes que regresan a sus hábitos de alimentación previos tienen una elevada probabilidad de recuperar peso.
La banda gástrica ajustable laparoscópica fue una técnica bariátrica muy popular en Australia y algunos países europeos en la década de los 90. La banda gástrica ajustable laparoscópica se coloca alrededor de la parte superior del estómago creando un pequeño reservorio gástrico, actuando como un mecanismo restrictivo.Pequeñas cantidades de alimento llenan el reservorio y rápidamente el paciente percibe una sensación de plenitud o saciedad.

La comida pasa entonces a través de la banda hacia el resto del estómago. Los procesos de digestión y absorción se producen de forma similar a como sucedería en un paciente no operado.

La banda está conectada a un pequeño puerto colocado debajo de la piel de la pared del abdomen por medio de catéter. A través del puerto se inyecta suero salino que se transfiere a un anillo de vacío dentro de la banda gástrica. Al llenar este anillo con el suero, la banda se hincha y estrecha el paso de los alimentos. Al hacer esto, la comida proporciona una sensación de saciedad precoz y los pacientes experimentan menos apetito.

A pesar de que la banda gástrica fue una técnica popular en los últimos años, en la actualidad la mayoría de los cirujanos bariátricos están de acuerdo en que tanto el By-Pass gástrico como la gastrectomía vertical son técnicas que ofrecen una mayor pérdida de peso y resolución/mejoría de las enfermedades asociadas a la obesidad. Por ello, la técnica de la Banda gástrica ajustable por laparoscopia ha pasado a ocupar un lugar secundario en el tratamiento quirúrgico de la obesidad mórbida, aunque continúa siendo una buena indicación en pacientes seleccionados.
¿Soy candidato para la cirugía bariátrica?

Los expertos han establecido unas directrices respecto a qué pacientes pueden beneficiarse de la cirugía bariátrica:

  • Edad 18 años o más
  • IMC > 40
  • IMC entre 35-39, con condiciones médicas asociadas a la obesidad (hipertensión arterial, diabetes tipo II, Sindrome de Apnea Obstructiva del Sueño, dislipemia, enfermedades articulares por sobrecarga...)
  • Documentación de que el paciente ha seguido programas supervisados de pérdida de peso sin éxito o con reganancia posterior del peso perdido

También se han establecido unos criterios de exclusión acordados por la mayoría de los cirujanos bariátricos:

  • Enfermedad mental no controlada
  • Abuso de sustancias activo
  • Ideación suicida
  • Proceso oncológico activo
  • Incapacidad para comprender los procedimientos y los cambios necesarios en el estilo de vida para el éxito de la intervención