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Cirugía Laparoscópica de la hernia

Los defectos de la pared abdominal (hernias y eventraciones) son patologías muy comunes y pueden ser una fuente de dolor crónico y de disminución de la actividad física y de la calidad de vida. El tratamiento laparoscópico con técnicas mínimamente invasivas aporta grandes ventajas.


¿Qué es una hernia?

Una hernia se define como el paso de una víscera o parte de ella desde su lugar original a un espacio donde no debería estar. En la mayoría de los casos las hernias están relacionadas con defectos de la pared abdominal. Las denominación de los diferentes tipo de hernia se basa en la localización y la naturaleza de las mismas.

¿Qué síntomas y posibles complicaciones tienen las hernias?

Los síntomas dependen de la localización del defecto de la pared abdominal y del órgano que sobresale a través del defecto. En algunos casos, el atrapamiento de la grasa intra-abdominal provoca un dolor abdominal generalizado, sensación de hinchazón, náuseas o una sensación de necesidad de defecar. Otros pacientes se quejan de una sensación de ardor o una sensación de "algo tirando" al realizar ciertos movimientos.

Las hernias no curan de forma espontánea. Con el paso del tiempo tienden a aumentar de tamaño y paralelamente aumentan los síntomas asociados, pudiendo llegar a sufrir “estrangulación”. Cuando una hernia se “estrangula”, la víscera comprometida – usualmente el intestino- sufre falta de riego sanguíneo que puede llevar a la necrosis (gangrena) de la misma con graves consecuencias para el paciente (como la peritonitis).

Otra de las posibles complicaciones de las hernias es la obstrucción intestinal, cuando una parte del intestino se introduce a través del defecto de la pared abdominal y compromete el tránsito intestinal. La obstrucción intestinal por hernias es una causa frecuente de cirugía de urgencias en los centros hospitalarios.

Por este motivo, todas las hernias deben ser intervenidas, especialmente en personas jóvenes o con actividad física.

¿Cómo reconozco si tengo una hernia?

La mayoría de las hernias pueden ser diagnosticadas por su cirujano con la exploración física. En ocasiones puede ser necesario realizar estudios de imagen (Ecografía, TAC) para diagnosticar la hernia y realizar una adecuada planificación de la intervención.

Las hernias abdominales más frecuentes son:

Las hernias inguinales son más frecuentes en el varón debido diferencias anatómicas y embriológicas con respecto a las mujeres.

En el feto de sexo masculino , el testículo se desarrolla en la cavidad abdominal y desciende con el tiempo a su ubicación final dentro del escroto. Las capas de la pared abdominal descienden con el testículo y se convierten en las estructuras que lo rodean, cerrándose finalmente la comunicación entre ambas regiones. En el 5% de los hombres esta comunicación persiste y permite el paso de contenido intraabdominal hacia el canal inguinal y el escroto. Esto se conoce como una hernia inguinal indirecta y se considera congénita.

En las mujeres las hernias inguinales son casi siempre indirectas. El mecanismo de formación es diferente, pero el resultado final es el mismo.

Otro factor que contribuye a una mayor prevalencia en los hombres se debe a las grandes diferencias en la anatomía de la pelvis ósea entre ambos sexos. El suelo inguinal en los hombres es generalmente más ancho y se somete a fuerzas internas a presiones más altas. Esto favorece el debilitamiento gradual del suelo del conducto inguinal y la eventual protrusión del contenido abdominal en forma de hernia. Este tipo de hernias se conocen como hernias inguinales directas.

¿Cómo se reparan las hernias?

Las hernias inguinales pueden ser reparados de manera abierta o laparoscópica con y sin malla utilizando diferentes técnicas. En los últimos 30 años se ha generalizado la reparación con malla, pues se ha demostrado que reduce significativamente la incidencia de recidiva (reaparición) de la hernia. En los últimos ha habido una creciente utilización de las técnicas laparoscópicas para reparar las hernias inguinales. Las técnicas laparoscópicas siempre requieren el uso de malla para conseguir una reparación satisfactoria.

¿Cuál es la diferencia entre las técnicas abiertas y laparoscópicas?

La cirugía abierta requiere una incisión inguinal de unos 10 cms. La hernia se identifica y se reduce, posteriormente se coloca una malla, normalmente en la parte superior del suelo inguinal, para aumentar su resistencia y cubrir defectos de la pared abdominal.

Las técnicas laparoscópicas permiten la visualización completa de la región inguinal, incluyendo el espacio femoral. Una vez abierto el peritoneo se identifican la anatomía y las características de la hernia y se coloca la malla por debajo (por detrás en la visión laparoscópica) del defecto de la pared abdominal, recubriendo finalmente la malla con el peritoneo.

¿Cuáles son las ventajas de las técnicas laparoscópicas?

El abordaje de la hernia inguinal por laparoscopia permite la reparación de los dos lados (en el caso de hernias bilaterales) a través de tres pequeñas incisiones (una de 10 mm en el ombligo y dos de 5 mm a ambos lados de la anterior). La reparación laparoscópica también ha demostrado ser beneficiosa en los pacientes con hernias inguinales recurrentes (que se han reproducido después de una o varias intervenciones abiertas). La recuperación es generalmente más rápida y con menos dolor. Los pacientes pueden volver a la plena actividad física en 2-3 semanas.

La recuperación tras la cirugía abierta es muy variable, pero la mayoría de los pacientes experimentan molestias durante más tiempo que tras la cirugía laparoscópica. El retorno a la actividad completa se produce generalmente 6 semanas después de la cirugía.

¿Cuál es la tasa de recurrencia de las hernias inguinales reparadas?

Cuando es realizada por cirujanos altamente capacitados y con experiencia la tasa de recurrencia es similar entre la reparación abierta y laparoscópica y es del 1-2%

La hernia femoral o crural se produce a través del canal femoral. El canal femoral es el orificio por donde pasan los vasos femorales y el nervio femoral desde la pelvis hacia la pierna. Las hernias femorales suelen contener grasa aunque si el defecto es grande puede permitir el paso del intestino, lo cual puede provocar una obstrucción intestinal, con consecuencias potencialmente graves. Las hernias femorales son más frecuentes en las mujeres, y suponen el 1-3% de todas las hernias inguinales.

¿Cómo se reparan las hernias?

Las hernias inguinales pueden ser reparados de manera abierta o laparoscópica con y sin malla utilizando diferentes técnicas. En los últimos 30 años se ha generalizado la reparación con malla, pues se ha demostrado que reduce significativamente la incidencia de recidiva (reaparición) de la hernia. En los últimos ha habido una creciente utilización de las técnicas laparoscópicas para reparar las hernias inguinales. Las técnicas laparoscópicas siempre requieren el uso de malla para conseguir una reparación satisfactoria.

¿Cuál es la diferencia entre las técnicas abiertas y laparoscópicas?

La cirugía abierta requiere una incisión inguinal de unos 10 cms. La hernia se identifica y se reduce, posteriormente se coloca una malla, normalmente en la parte superior del suelo inguinal, para aumentar su resistencia y cubrir defectos de la pared abdominal.

Las técnicas laparoscópicas permiten la visualización completa de la región inguinal, incluyendo el espacio femoral. Una vez abierto el peritoneo se identifican la anatomía y las características de la hernia y se coloca la malla por debajo (por detrás en la visión laparoscópica) del defecto de la pared abdominal, recubriendo finalmente la malla con el peritoneo.

¿Cuáles son las ventajas de las técnicas laparoscópicas?

El abordaje de la hernia inguinal por laparoscopia permite la reparación de los dos lados (en el caso de hernias bilaterales) a través de tres pequeñas incisiones (una de 10 mm en el ombligo y dos de 5 mm a ambos lados de la anterior). La reparación laparoscópica también ha demostrado ser beneficiosa en los pacientes con hernias inguinales recurrentes (que se han reproducido después de una o varias intervenciones abiertas). La recuperación es generalmente más rápida y con menos dolor. Los pacientes pueden volver a la plena actividad física en 2-3 semanas.

La recuperación tras la cirugía abierta es muy variable, pero la mayoría de los pacientes experimentan molestias durante más tiempo que tras la cirugía laparoscópica. El retorno a la actividad completa se produce generalmente 6 semanas después de la cirugía.

¿Cuál es la tasa de recurrencia de las hernias inguinales reparadas?

Cuando es realizada por cirujanos altamente capacitados y con experiencia la tasa de recurrencia es similar entre la reparación abierta y laparoscópica y es del 1-2%

Las hernias umbilicales son defectos de la pared abdominal, a través o a un lado del ombligo. Son hernias muy fecuentes. En algunos casos aparecen desde el nacimiento y con frecuencia cierran espontáneamente en los primeros años de vida. En otros casos persisten de forma asintomática. Circunstancias como el aumento de peso, el embarazo, estreñimiento o tos crónica pueden favorecer al desarrollo de una hernia umbilical.

Al igual que todas las hernias, las hernias umbilicales pueden aumentar de tamaño con el paso del tiempo. Los pacientes tienden a experimentar más síntomas o un problema estético cuando la hernia aumenta de tamaño. Al igual que con el resto de las hernias existe el riesgo potencial de que un órgano, habitualmente el intestino, pueda “atraparse” en el orificio de la hernia. En algunos casos, esto puede requerir una cirugía de urgencia potencialmente grave.

¿Cómo se repara una hernia umbilical?

La técnica de reparación de una hernia umbilical depende del tamaño del defecto de la pared abdominal. Cuanto más grande sea el defecto mayor es el riesgo de recidiva si sólo se realiza una sutura del mismo (herniorrafia). La literatura quirúrgica ha demostrado una mayor probabilidad de recidiva de la hernia cuando hernias umbilicales de más de 2 cm se reparan con sutura directa .Por lo tanto la mayoría de los cirujanos utilizan mallas para la reparación de hernias umbilicales con defectos de más de 2 cm.

¿Puede una hernia umbilical repararse con cirugía laparoscópica?

Las hernias umbilicales se pueden reparar por laparoscopia. La reparación laparoscópica permite una excelente visión del defecto y permite colocar una malla de tamaño adecuado alrededor del defecto de forma segura.

El desarrollo de mallas con diferentes componentes, que permiten el contacto de la misma con las vísceras abdominales, ha permitido aplicar las técnicas laparoscópicas a la reparación de las hernias umbilicales con excelentes resultados. En nuestra experiencia, la reparación por laparoscopia de la hernia umbilical es el método de elección.

En Cirugía Laparoscópica Madrid contamos con una gran experiencia en la reparación por laparoscopia de la hernia umbilical, con excelentes resultados y una gran satisfacción de nuestros pacientes intervenidos.

¿Qué es una hernia incisional?

Las hernias incisionales son defectos de la pared abdominal que se desarrollan a través de una incisión quirúrgica previa. Los factores que favorecen la aparición de una hernia incisional son el sobrepeso, la edad, la tos crónica, el estreñimiento, el consumo crónico de determinados fármacos, el tamaño y la localización de la incisión y las complicaciones después de la operación inicial (sobre todo infección). La literatura quirúrgica establece que el riesgo de desarrollar una hernia incisional es del 10 al 40% después de una incisión abdominal en la línea media.

¿Cómo se reparan las hernias incisionales?

Actualmente la mayoría de los cirujanos están de acuerdo en que la implantación de una malla mejora los resultados en la reparación de las hernias incisionales. El tipo de malla utilizada es a menudo determinado por el método de reparación, el tamaño del defecto y las características físicas del paciente. Existe actualmente evidencia clara y convincente de que la tasa de recurrencia es significativamente menor cuando hernias incisionales se reparan con malla.

La clave para la reparación está en la cobertura amplia del defecto, lo cual se consigue de forma más eficaz mediante la técnica laparoscópica. De hecho, se ha demostrado que la reparación laparoscópica con malla para la hernia incisional presenta una menor tasa de recurrencia , menor riesgo de infecciones relacionadas con la malla y mejores resultados cosméticos. Los pacientes también pueden regresar a sus actividades más precozmente y tienen menos dolor post-operatorio después de la reparación laparoscópica. Durante la última década, la tendencia en cirugía es la reparación de las hernias incisionales por vía laparoscópica.

¿Qué es una hernia epigástrica?

Una hernia epigástrica es un defecto de la pared abdominal en la línea media entre el esternón y el ombligo. A menudo, los pacientes experimentan una molestia o sensación de “pellizco” en la zona con el esfuerzo o ciertos movimientos. A veces puede haber una protuberancia visible en la zona dolorosa. El contenido de la hernia suele ser tejido graso del espacio anterior al peritoneo (grasa preperitoneal). La mayoría de estas hernias tienen defectos de pared de pequeño tamaño y pueden ser reparadas con sutura directa de los bordes.